Las Islas de plástico

#ResiduosDelMundo: Las Islas de plástico

En este post vamos a tratar un delicado tema, que nos afecta a todos los habitantes del Planeta por igual. ¡No son conjeturas, ni falsas amenazas! Es la realidad de una grave consecuencia  causada por el estilo de vida del ser humano durante años.

Nos estamos refiriendo a las “Islas de plástico”.

También conocidas como Islas de basura, Islas tóxicas, sopas de plástico marinas, etc., no dejan de ser grandísimas superficies donde se concentran residuos marinos en todos los mares y océanos de nuestro mundo.

Se ha estimado que el 80% de las basuras que generan las islas de plástico, proviene de zonas terrestres, y de barcos el 20% restante. Un estudio elaborado por científicos australianos, asesta un duro mazazo al anunciar que los plásticos que las forman, tardarán, como mínimo, 500 años en dejar de aumentar. Es más, esta proyección tan pesimista sólo se cumpliría si se dejase de arrojar basura al mar, cosa que, lamentablemente, no está ocurriendo.

Algunos países han prohibido las bolsas de plástico y muchos ciudadanos son conscientes del daño medioambiental que supone tirar plástico al mar. Pero otras muchas personas, la inmensa mayoría, aún no se han dado cuenta de lo que significa desechar basura plástica en el océano.

 

¿Cuántas islas de plástico se conocen?

Hay cinco o más islas de plástico en el planeta, en los lugares donde convergen las corrientes marinas, si bien, las más conocidas de lejos, son la del Pacífico Norte y la del Atlántico Norte.

De las dos, la primera de ellas es la más importante, se trata de una masa de basura que se arremolina en un vórtice de corrientes oceánicas, compuesta por desechos de plástico, localizada entre las coordenadas 135° a 155°O y 35° a 42°N, entre la costa californiana, que rodea Hawái llegando hasta Japón. Fue descubierta en 1997, por el oceanógrafo Charles Moore.

Se estima que tiene un tamaño de 1.400.000 km².

Las corrientes van arrastrando desechos desde la costa oeste de Norteamérica hacia el vórtice y tarda en cumplir su recorrido unos 5 años. Los desechos de la costa este de Asia, lo hacen en menos de un año.

Este vertedero oceánico se caracteriza por tener concentraciones excepcionalmente altas de plástico suspendido y otros desechos atrapados en las corrientes del giro del Pacífico Norte. A pesar de su tamaño y densidad, la isla de basura oceánica es difícil de ver incluso mediante fotografías por satélite. Tampoco es posible localizarlo con radares.

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Impacto de la isla de plástico del Pacífico Norte en la vida marina

Las partículas de plástico flotante se asemejan al zooplancton, por lo cual puede ser consumido accidentalmente por las medusas. Muchos desechos de larga duración terminan en los estómagos de las aves marinas y animales del mar, incluyendo tortugas del océano y albatros de patas negras, siendo estas partículas un riesgo para la vida marina.

Aparte de los residuos contaminantes del agua del mar, estos residuos flotantes traen otro tipo de contaminantes tales como bifenilos policlorados (PCB), DDT, e hidrocarburos aromáticos policíclicos (HAP o PAH), causando efectos tóxicos cuando son, en algunos casos provocando problemas hormonales en los animales. Las medusas se comen las toxinas que contienen los plásticos, y a su vez, los peces grandes se comen a las medusas. Muchos de estos peces, serán pescados posteriormente, formarán parte entonces de la cadena alimenticia del ser humano, y finalmente ingerirán dichas toxinas. ¡Un círculo dantesco, propio del ser humano!

El plástico marino también facilita la propagación de especies invasivas que se adhieren a la superficie de este plástico flotante y se desplazan a grandes distancias, colonizando nuevos ecosistemas.

Diversos investigadores han demostrado que estos residuos plásticos afectan al menos a 267 especies.

 

La Mancha de basura del Atlántico Norte

La isla de plástico del Pacífico Norte fue la primera, pero pronto se descubrieron otras, todas ellas aberraciones ecológicas generadas, como siempre, por el ser humano.

La Mancha de basura del Atlántico Norte, también llamada “Gran mancha de basura plástica en el Atlántico Norte”, es la otra gran isla de plástico. Una nueva zona de desechos marinos descubierta flotando en el Giro del Atlántico Norte en el año 2009.

Esta isla de basura, a diferencia de la del Pacífico Norte, no se compone de partículas de plástico casi invisibles a simple vista, sino que se trata de una mancha de cientos de kilómetros de largo, con una densidad de 200.000 fragmentos de basura flotante por kilómetro cuadrado, y cambia de posición en 1.600 km norte y sur estacionalmente, desplazándose aún más lejos durante el fenómeno climático de “El Niño”.

Para estudiar el tamaño de la acumulación de desechos en la zona, el 5Gyres Project dirigió una expedición de investigación a la mancha de basura del Atlántico Norte en enero del 2010, donde recogió 35 muestras en cerca de 3.000 millas, entre St. Thomas, Bermudas, y las Azores.

También, la Sea Education Society (SEA) ha estado haciendo amplias investigaciones de este nuevo descubrimiento de la mancha de basura del Atlántico. Cerca de 7.000 estudiantes de la SEA han estado arrastrando redes de fino entramado por el Atlántico y han recogido pedazos de plástico en más de 6.100 puntos, desde 1986 hasta 2008. Los resultados de estas dos investigaciones fueron concluyentes: en el giro del Atlántico Norte se encuentra contaminación marina con material plástico en cantidad y tipo similares al encontrado en la  Gran mancha de basura del Pacífico.

¡Y vamos de mal en peor! La basura de plástico del océano Atlántico, en vez de disminuir, aumenta. Nuevas observaciones hechas desde satélite evidencian un aumento en la ya famosa y cada vez más cerca de considerarse clásica mancha de basura flotante que se extiende por miles de kilómetros cuadrados en un área remota del océano Atlántico.

Toneladas flotantes de desechos, casi todos plásticos, a la deriva. Tal vez, a este paso, se convierta en una atracción turística. Algunos incluso la llaman el Octavo Continente. Pero no se trata de una curiosidad. No es otra cosa que un desastre ambiental. Y, lo peor de todo, es precisamente que, aun sabiendo el problema, empeora. Los países con costa no controlan los vertidos al agua. Y la basura sigue acumulándose en ese punto debido a las corrientes marinas.

La tecnología, en concreto, los satélites, demuestran que el problema, lejos de solucionarse, está empeorando día a día. Científicos y oceanógrafos siguen advirtiendo de que el llamado gran basurero del Atlántico es muy perjudicial para los peces, los mamíferos marítimos e, incluso, para los seres humanos, que somos, en definitiva, los consumidores finales de la cadena alimenticia.

Este fenómeno, evidentemente, no ocurre de un día para otro. Son decenas de años acumulando plástico en el mar. Por desgracia, los efectos negativos en el ecosistema durarán también décadas, si no más. Como el daño afecta a aguas internacionales, nadie se responsabiliza. Nadie se hace cargo, nadie lo limpia, nadie retira la basura.

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Otra isla de plástico en el Mediterráneo

Según un informe presentado por la asociación medioambiental italiana Legambiente, existe otra isla de basura plástica en el Mediterráneo similar a la del océano Atlántico. Este informe señala que, sólo en el archipiélago de la Toscana, se recogieron en unas horas cuatro kilómetros de residuos, de los que el 73% eran bolsas de plástico. En el resto del Mediterráneo, la situación no es mucho mejor.

La asociación ecologista italiana afirma que el mar Mediterráneo contiene unas quinientas toneladas de residuos plásticos. Otras instituciones como el Instituto Francés de Investigación sobre la Explotación del Mar y la Universidad de Lieja, en Bélgica, sostienen que la mayor concentración se encuentra en el norte del Mar Tirreno y cerca de la isla de Elba.

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Conclusión

Como se puede ver, la situación de mares y océanos del planeta no es nada buena. En las cercanías de los puertos chilenos, por ejemplo, el 87% de los desechos flotantes son residuos plásticos, mientras que frente a las costas de Japón llegan a constituir el 76%. Si no se pone freno a esta situación, los destinos turísticos de la costa mediterránea serán un mar de plástico en vez de agua.

Se calcula que hace ya varios años que se formaron las islas de basura plástica. Y poco a poco se van descubriendo más y más isla de residuos. Retirar todos estos desechos puede resultar muy costoso ya que hay que trabajar con toneladas de materiales tóxicos y se requieren embarcaciones, equipos y personal especializado.

Por el contrario, evitarlo es tan sencillo como no arrojar plástico a los mares.

¡POR UN  MEDIO AMBIENTE SALUDABLE DE TODOS Y PARA TODOS!

Fuentes: Wikipedia, muyinteresante.es, allyouneedisbiology.wordpress.com